Los números de las últimas campañas desnudan la triste realidad de uno de los clubes más importantes de Argentina y de Sudamérica. Me refiero a River Plate, que el día de ayer cayó en el hoyo más profundo de su historia, al perder por primera vez la categoría en sus 110 años de existencia.
La agonía del cuadro millonario ha sido lenta y dolorosa. En los últimos tres años, dos presidentes tomaron la batuta, 5 técnicos ocuparon el banquillo y decenas de jugadores entraron y salieron sin pena ni gloria.
En el 2008, con Diego Simeone como director técnico, el club millonario vivió su último instante de luz, al proclamarse campeón del Torneo Clausura, con Diego Buonanotte como goleador. Tras este efímero momento de alegría, llegaría el ocaso deportivo. Los malos resultados (diez partidos sin ganar y la eliminación de River de la Copa Sudamericana) ocasionaron la salida de Simeone. En el 2009, Nestor Gorosito asumiría el cargo y con él llegarían al club jugadores como Cristian Fabbiani y Mariano Barbosa (hoy en la segunda división de España), y volvería Marcelo “el muñeco” Gallardo. Pero el equipo no mostraría mejoras. La pronta eliminación en la Copa Libertadores y una mala participación en el torneo local pondrían contra las cuerdas al técnico, que finalmente terminaría renunciando. Ni los regresos de Matias Almeyda y Ariel Ortega lograrían levantar al cuadro millonario.
En medio de esta debacle, Pasarella asumiría como presidente y la dirección del equipo caería en las manos de Leonardo Astrada. Sin embargo, pese a que Pasarella intentaría satisfacer los pedidos del técnico en fichajes, el equipo no levantaría cabeza y terminaría el campeonato en el puesto 14, con sólo 21 unidades.
En el Clausura 2010, ya con Angel Cappa como técnico, River sumaría sólo 22 unidades, pese a la gran cantidad de refuerzos que llegarían al plantel (entre ellos, nuestro cuestionado compatriota, Josemir Ballón). El 9 de noviembre del 2010, Cappa sería despedido de River y J.J. López sería designado técnico interino. River Plate acabaría el Apertura 2010 en el cuarto lugar con 31 puntos y fuera de la Promoción.
Con López al mando, el equipo empezaría con buen pie el Clausura 2011, pero poco a poco el rendimiento iría decayendo. Habiendo sumado sólo 25 puntos al final del torneo, River Plate estaba condenado a jugar la Promoción contra Belgrano. La derrota 2-0 de local y el empate en casa terminaron por enterrar a un equipo de tanta tradición, que pasa sin dudas por el peor momento de su historia. Irónicamente, el periodo 2010-2011 fue el mejor de River de los últimos tres años; sin embargo, no sería suficiente para salvar la categoría.
Llora el hincha de River, desconsolado. Atrás quedaron las tardes de victorias, de goles y buen fútbol. El Estadio Monumental, clausurado por los actos de violencia de los hinchas millonarios, descansa entre las sombras y el silencio tras un día nefasto, y es duda para albergar la final de la Copa América.
El Monumental tras el partido de ayer
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